ELECCIONES ¿COMPETIDAS?

Por: Augusto Ramírez

Será a partir del tres de mayo, cuando inicien las campañas políticas intermedias federales, en las que se disputarán 300 curules por el principio de mayoría relativa y se asignarán 200 más de representación proporcional, para que esos 500 diputados conformen la cámara baja del congreso de la unión.

Precisamente ese 3 de mayo, es la fecha para que seamos blanco de una serie de mensajes promoviendo las bondades de cada candidato, de cada partido, pero tambien para escuchar todo lo malvados que son los oponentes políticos, como considerando el que acusa que por denunciar es mejor que el corrupto que es denunciado, sin detenerse a pensar que aunque no son los mismos, al final son iguales.

Para el caso de Hidalgo, parece que todo está decidido. El PRI, mediante su dirigencia, ha gritado a los cuatro vientos que se llevará carro completo y en realidad ese anticipo es, sin duda, la revelación de las estrategias que se pondrán en práctica para lograrlo, porque de estas elecciones depende, en buena medida, el futuro político del Gobernador Miguel Osorio Chong, personaje cercano a Enrique Peña Nieto, tapado priista, destapado como la pieza clave para recuperar los pinos en el próximo sexenio.

Este proceso va a costar mucho dinero para conseguir los objetivos, va a requerir muchas estrategias, amarres, cabildeos y hasta sugerencias a quienes no quieran colaborar en esta importante empresa. Esto lo saben los oponenetes políticos, pero en este Hidalgo de nuestros amores, PAN y PRD no tienen mucho capital, ni económico, ni político para lograrlo solos.

Desde luego que las sorpresas podrían darse, sí y sólo si la entidad representara algo importante para las dirigencias nacionales de los azules y los amarillos, porque por sus propias fuerzas, ambos partidos no tienen con qué hacerle ruido a los cuestionados candidatos priistas.

En el distrito de Tula, la contienda se antoja escandalosa. Un Ramón Ramírez Valtierra, señalado por sus propios compañeros de partido como imposición estratégica del gobernador, que a final de cuentas es la pieza clave del ajedrez rumbo a la sucesión en Hidalgo y a las presidenciales del 2012.

Otro personaje que se colgará del escándalo, es el perredista Ricardo Baptista González. Expresidente municipal de Tula, miembro (casi dueño) de la AALMAC, quien poíticamente vive del recuerdo de su administración en Tula, en la que muchos lo recuerdan de buena manera, pero que quizá sea insuficiente ante la maquinaria que entró en acción desde las inundaciones del 2008.

Isidro Romero, ex alcalde panista de Tula, quien enfrenta un proceso legal por el supuesto delito de peculado, del cual se encuentra amparado, pero que se ha dedicado a ofrecer apoyo a muchos ciudadanos de zonas marginadas, pero sin más recurso que el económico, porque tambien el escandalo lo acompañará en su campaña, toda vez que fue señalado como imposición y casi desconocido por sus compañeros de partido en Tula.

Sin embargo, lo importante es reconocer que ninguno de los tres, ni los mas de mil candidatos restantes, tienen en mente implementar en este país un sistema de justicia en los órdenes que se requieren. Todos (y ahí si me atrevo a asegurarlo plenamente), buscan beneficios personales y de grupo, jamás lo justo, jamás lo que necesitan los mexicanos, sino lo que ellos mismos necesitan para mantenerse y mantener a su grupo en el poder.

Lo más trsite de esto, es que estas farzas nos cuestan dinero, vidas y frustraciones, porque con ellos o sin ellos, la mentalidad de los politicos mexicanos parece ser la misma. No importan que la gente muera, que más da que no se sanen en los hospitales públicos (ellos jamás acudirían a uno de ellos a tratarse o a que traten a un familiar cercano), a quién le importan que no aprendan en las escuelas públicas de todos los niveles (finalmente ellos y sus hijos sólo acudirían a ellos, si se necesitará inaugurar algo y escuchar que son los mejores, pero para estudiar, ¡jamás!), para qué ocuparse de que se pierdan empleos y maquillen cifras diciendo que se recuperaron, cuando los nuevos creados no garantizan los mínimos requeridos para una vida digna de los trabajadores; ni perder el tiempo en arreglar eso de la corrupción, la inseguridad o el crecimiento y la profesionalización del crimen organizado, al final ellos tienen sueldazos, conectes, compesaciones y guaruras. Lo demás es lo de menos.

A partir del 3 de mayo, comenzaremos a escuchar los bueno y lo malo que son los candidatos, pero casi estoy seguro que nunca escucharemos que están dispuestos y comprometidos a buscar la justicia.

Sólo quieren el voto, pero cada uno de nosotros somos los dueños de esa decisión. Es tiempo de abrir el espacio y movernos a construir una reforma total en este país. Ejerciendo nuestros derechos, sin riesgos, porque al final nuestro país se merece ser reformado, quitar de nuestra mente aquello que no somos, pero que nos lo han hecho creer. Es tiempo de regresar a nuestros orígenes escenciales, los tiempos han llegado, la decisión es sólo nuestra.

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